¡Buenos días, amig@s! 🙌🙌🙌
Ni se tira la comida…🚫🥗🚫
Siguiendo con la práctica de escribir un relato corto que represente a un refrán os propongo uno, muy popular y versátil, que da mucho juego para escribir sobre él.
¡Se dispara mejor con pólvora ajena!
Y con él se me vino a la cabeza, porque se ajusta a la perfección, una anécdota que me ocurrió cuando mis hijos eran pequeños.
“Tendrían unos 6 y 8 años respectivamente cuando por temas laborales decidimos que se quedasen en el comedor escolar. Era norma en el centro que dieran a los padres el reporter de lo que habían comido cada día al recogerlos. A pesar de que en casa mis hijos comían de todo, en el comedor nos decían que se dejaban muchos platos sin tocar. 👧 🧒🏻🍽️📝
Esperamos un poco a que pasara el período de adaptación y me aventuré a tomar una decisión. Cambio, deliberadamente, al singular porque esta medida resultó ser tremendamente impopular entre familiares y amigos. Así que, con toda la congoja que conlleva la duda de si te estás excediendo, la puse en práctica unilateralmente sin apoyo alguno.
Decidí repartir los 5 euros diarios que entonces costaba el comedor a razón de 2 euros el primer y segundo plato y 1 euro el postre. Les expliqué a mis hijos que si ellos querían tirar su dinero me parecía bien pero que no estaba dispuesta a tirar el mío y les dejé claras las reglas.
La profesora, a petición mía, tenía perfectamente anotado, cuando llegaba a recogerlos, todo lo que se habían dejado en los platos.
Así que cada día cuando llegaban a casa me tenían que dar, de sus respectivas y amadísimas huchas, el importe correspondiente al plato que no hubieran consumido. 🧮🧮
No creo que llegara a la tercera semana que solo muy, muy ocasionalmente tenían que darme algún dinero.
¡El invento funcionó! 🔝🔝🔝
En ese tiempo pasaron de dejarse bastantes platos que no les gustaban a comérselo todos les gustasen o no. 🥕🫛🥗
Ellos, a pesar de la corta edad, aprendieron a dar el valor necesario al dinero y yo me alegré de haberme mantenido en mi creencia de que era lo mejor para ellos y seguir adelante con el plan”. 💸 💸
Actualmente lo recuerdan con cariño, y lo agradecen, aunque recuerdo, sobre todo a mi hijo, cuánto le costaba y lo que protestaba cuando tenía que darme el dinero. 😤😤
Seguro que tod@s vosotr@s tenéis algo que contar que se ajusta a este refrán. Como siempre, os animo a hacerlo.
Por mi parte sigo proponiéndoos que, si lo deseáis, me dejéis en los comentarios vuestro refrán favorito e intento escribir una historia con él. ¡No me lo pongáis muy difícil! 😜😜
¡Os espero la semana que viene! 🤗🤗🤗


Con lo que queda demostrado que,
ResponderEliminar' No hay mal que por bien no venga "
¡Por suerte para mí así se lo tomaron ellos también! 😜😜
EliminarQue buena estratega eres 👍
ResponderEliminarEres única agudizando el ingenio. Conociendo a tus hijos ya en edad adulta, seguro que cuando hayan leído tu relato, habrán recordado con una gran sonrisa la táctica de su madre y el saqueo que produjo en sus huchas. "C".
ResponderEliminar😂😂😂😂😂No creas! No me dieron mucha oportunidad de saquearselas!!! Pero claro ro que sí qur se rien!! 😍😍
EliminarAhí va mi refrán : " Quién se fué a Sevilla perdió su silla".
ResponderEliminar👏👏👏! Qué bien que se ha animado alguien a ponérmelo dificil!!! Tenía que ser mi SC!!! A ver que se me ocurre, amiga!! 🤔
Eliminar¡qué bueno! te imagino sacando las monedas de la hucha y las caritas de tus hijos...conociéndolos de mayores los imagino pequeños y pienso en las protestas...jijiji...Bueno, ahí va mi refrán: "Al mal tiempo, buena cara"
ResponderEliminar😂😂😂😂😂Qué va, nena!! Lo tenían asumido!! Eran ellos los qye decidían cuánto querían tirar!🤷🏻♀️ Aunque, la verdad, ahora me da un poco de pena.. 😔😔 Gracias por tu propyesta de refrán, Rosi! Tomo nota para la semana próxima!! Muchas gracias!! 🤗🤗
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