¡Feliz año, queridos Sukis! ✨✨✨
Pero mi cerebro todavía está procesando el turrón…🤯
¡Espero que hayáis sobrevivido a las fiestas! ¿Cómo va esa depresión post-roscón? ¿Ya habéis guardado el árbol o vaIs a esperar a que se caigan las hojas solas?
Yo oficialmente he vuelto, aunque mi cuerpo todavía tiene un 40% de mantecados y mi ritmo cardíaco sigue a ritmo de villancico. Dicen que las vacaciones son para descansar, pero seamos sinceros: volver a la rutina después de Navidad requiere un esfuerzo físico y mental similar al de subir el Everest en chanclas. 🍬⛰️🩴
Seguramente os pasa como a mí: intentas sentarte a trabajar o a escribir, pero tu mente está en otro lado. Entre los propósitos de año nuevo que ya dan pereza, los regalos que tenemos que descambiar, los “debería hacer esto” y “tengo que empezar lo otro”, nuestra cabeza es un caos. 😵💫😵💫
Y me viene a colación lo que me ocurrió justo la noche de Reyes:
🐪 "El Camello que sabía demasiado" 🐪
“Eran las tres de la mañana del 6 de enero. El silencio en el salón era absoluto, roto solo por el crujido del papel de regalo y el eco de mi propia respiración desde el sofá. Me desperté sobresaltada al sentir un aliento cálido en la nuca.
Al abrir los ojos, no vi a los Reyes Magos. Vi a "Braulio", el camello de Baltasar.
Me miraba con una mezcla de lástima y reproche profesional. Mientras Gaspar y Melchor peleaban por dónde poner el carbón, el camello se acercó a mi cabeza y empezó a olfatear mis sienes como si fuera un escáner de alta tecnología.
- "Gasparrr…", susurró el camello con una voz parecida a la de un terapeuta cansado. "Acércate. Tenemos un código rojo".
Gaspar dejó un paquete con una bufanda roja y unos guantes en el suelo y se acercó. Yo estaba petrificada.
- "¿Qué pasa, Braulio? ¿Tiene fiebre?", preguntó el Rey Mago.
- "Peor", respondió el camello, mientras me señalaba con la pezuña. "Tiene el Síndrome del Disco Duro Navideño. Mira estos niveles: un 85% de su capacidad mental está ocupada por “Cosas que debería haber hecho en 2025” y el otro 15% es un bucle infinito de la canción de los peces en el río. No le queda espacio ni para procesar el desayuno".
Braulio soltó un suspiro que hizo vibrar las cortinas.
-"Si le dejamos la cafetera que pidió, va a colapsar el sistema. Esta humana no necesita más gadgets (artilugios); necesita un botón de Delete (borrar). Tiene archivos corruptos de discusiones con su hijo y una carpeta oculta llamada “Miedos” que pesa varios terabytes (unidad de almacenamiento digital)".
Baltasar, que hasta entonces estaba probando mis bombones, se acercó y me puso una mano en el hombro.
- "Hazle caso a Braulio", me dijo. "Los camellos ven lo que los humanos ocultan. El peso que llevas no es por el roscón, es por todo lo que no has dicho".
Braulio me miró fijamente, me pasó una libreta en blanco con la boca (dejando un poco de baba, todo sea dicho) y me dio un último consejo antes de enfilar hacia el balcón:
- "Humano, vacía la caché (memoria informática). Escribe hasta que la mano te duela y la cabeza te pese menos que una pluma. Si no lo haces, el año que viene no traeré regalos, traeré a un psicólogo y no sabes a cuanto cobran la hora".
Se fueron haciendo ruidos de cascos sobre las baldosas. Me quedé sola, en pijama, mirando la libreta. Comprendí que los Reyes no me habían dejado un regalo, sino una misión de limpieza.” 🤴🏽🤴🏿🤴🏼
Después de Reyes, todos hacemos balance y qué mejor que hacerlo escribiendo. Si me hiciste caso durante todo el año pasado habrás experimentado que escribir es como limpiar el salón después de una fiesta: da pereza empezar, pero qué bien sienta después ver el suelo tan brillante. ✍️🧹🔅
Así que aquí os dejo un par de tips prácticos post-Reyes para volver a la rutina e ir retomando el hábito de la escritura: 👑👑
· La técnica del "Ticket de Devolución": Escribe una lista de los "regalos" emocionales que te quedas este año y otra de los que vas a devolver a la tienda del universo porque no te sirven. Ejemplo: "Devuelvo la culpa por haberme comido 6 mantecados de una sentada”.
· Lista “randon”: Escribe 10 líneas sobre lo más raro, caótico, absurdo o maravilloso que te haya pasado estas fiestas. Sin filtros. Sin juzgar. Solo saca los camellos de tu cabeza.
¡Y aquí me despido hasta la semana que viene, si deseáis acompañarme en el apasionante mundo de la escritura! 🫶🏻🫶🏻🫶🏻

