Vitamina A: mucho más que cuidar la vista
Cuando pensamos en vitamina A, probablemente lo primero que nos viene a la cabeza son las zanahorias y aquello que nos decían de pequeñas: «Cómetelas, que son buenas para la vista». Y sí, nuestras madres y abuelas tenían bastante razón. 🥕
Pero la vitamina A hace mucho más que ayudarnos a ver bien. Es un nutriente esencial que participa en funciones relacionadas con la visión, las defensas, la piel, las mucosas, el crecimiento y la renovación celular.
Y lo mejor es que podemos obtenerla de forma natural a través de alimentos bastante cotidianos.
👁️ La vitamina de la visión
Uno de los papeles más conocidos de la vitamina A está relacionado con nuestros ojos.
Nuestro organismo necesita vitamina A para producir determinados pigmentos de la retina que intervienen en la visión, especialmente cuando hay poca luz. De hecho, uno de los síntomas clásicos de una deficiencia importante de vitamina A es la dificultad para ver correctamente en ambientes oscuros.
Pero su función no termina ahí. También contribuye al mantenimiento normal de las superficies del ojo y de sus mucosas.
Eso sí: tomar más vitamina A de la necesaria no significa que vayamos a ver mejor. Su importancia está en mantener unos niveles adecuados, no en consumirla en exceso.
🛡️ También ayuda a nuestras defensas
Nuestro sistema inmunitario necesita diferentes vitaminas y minerales para funcionar correctamente, y la vitamina A forma parte de ese equipo.
Ayuda al mantenimiento de las mucosas que recubren zonas como las vías respiratorias y el aparato digestivo. Estas superficies funcionan, en cierta manera, como una primera barrera de nuestro organismo frente al exterior.
Además, interviene en el funcionamiento normal de distintas células del sistema inmunitario.
Por eso, más que hablar de la vitamina A como una vitamina que «evita que enfermemos», deberíamos verla como uno de los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para mantener sus defensas funcionando con normalidad.
✨ Vitamina A y piel: aquí hay mucho que contar
La relación entre vitamina A y piel es especialmente interesante.
Participa en los procesos de diferenciación y renovación celular y contribuye al mantenimiento normal de la piel y las mucosas.
Quizá hayas oído hablar también del retinol, muy utilizado actualmente en cosmética. El retinol pertenece precisamente a la familia de los retinoides derivados de la vitamina A.
Pero cuidado con confundir las cosas: consumir alimentos ricos en vitamina A forma parte de una alimentación saludable, mientras que utilizar determinados retinoides cosméticos o tomar suplementos concentrados son cuestiones diferentes.
Para cuidar nuestra piel desde dentro necesitamos vitamina A, sí, pero también proteínas suficientes, grasas saludables, vitamina C, vitamina E, zinc, hidratación y, sobre todo, protegernos del exceso de sol.
No existe una vitamina milagrosa contra las arrugas.
👧 Importante durante el crecimiento
La vitamina A también interviene en el crecimiento, el desarrollo y la diferenciación de los tejidos.
Por este motivo resulta especialmente importante durante etapas de crecimiento, aunque tanto niños como adultos necesitamos mantener una ingesta adecuada durante toda nuestra vida.
Nuestro cuerpo está constantemente renovando células y tejidos, y para muchos de estos procesos necesita disponer de determinados micronutrientes.
La vitamina A es uno de ellos.
🥕 ¿Dónde encontramos vitamina A de forma natural?
Aquí encontramos algo muy curioso: no todos los alimentos nos proporcionan la vitamina A exactamente de la misma manera.
Los alimentos de origen animal pueden aportar vitamina A preformada, mientras que muchos vegetales contienen carotenoides provitamina A, como el famoso betacaroteno, que nuestro organismo puede transformar en vitamina A según sus necesidades.
Podemos encontrarla, entre otros, en:
- Zanahoria.
- Boniato.
- Calabaza.
- Espinacas y otras verduras de hoja verde.
- Pimiento rojo.
- Yema de huevo.
- Productos lácteos.
- Hígado, que contiene cantidades especialmente elevadas.
- Algunas frutas de tonos amarillos, naranjas o rojizos.
Una curiosidad práctica: los carotenoides se absorben mejor cuando acompañamos las verduras con una pequeña cantidad de grasa saludable.
Así que esa zanahoria, calabaza o ensalada acompañada de nuestro aceite de oliva virgen extra no es ninguna tontería. 😉
⚠️ Natural no significa que podamos tomarla sin límite
Este punto es especialmente importante.
Cuando obtenemos los carotenoides a través de frutas y verduras dentro de una alimentación normal, generalmente no tenemos que obsesionarnos con las cantidades.
La situación cambia con los suplementos de vitamina A preformada.
La vitamina A es liposoluble, lo que significa que nuestro organismo puede almacenarla. Una ingesta excesiva y mantenida puede resultar perjudicial.
Por eso no deberíamos empezar a tomar suplementos de vitamina A simplemente porque queramos mejorar nuestra piel, fortalecer las defensas o cuidar la vista.
Y durante el embarazo hay que tener todavía más precaución con las dosis elevadas de vitamina A preformada y con determinados retinoides.
Los suplementos tienen su lugar cuando existe una necesidad concreta, pero conviene utilizarlos siguiendo las indicaciones de un profesional sanitario.
🌿 Entonces, ¿cómo podemos aprovechar sus beneficios?
Como ocurre tantas veces cuando hablamos de nutrición, probablemente la respuesta sea mucho menos complicada de lo que parece: comer variado y llenar nuestros platos de alimentos reales y de diferentes colores.
Una crema de calabaza, unas espinacas salteadas, huevos, zanahorias, un poco de queso, boniato asado o una ensalada con verduras y aceite de oliva pueden ayudarnos a incorporar los nutrientes que necesitamos sin convertir nuestra alimentación en una clase de química.
Nuestro cuerpo no necesita que persigamos vitaminas aisladas constantemente.
Necesita que lo alimentemos bien.
Y quizá esa sea una de las ideas que más nos gusta recordar en Sukigonbee: antes de buscar un suplemento, merece la pena mirar lo que ponemos cada día en nuestro plato. 💛
Si quieres saber qué alimentos contienen vitamina A, qué diferencia existe entre el retinol y el betacaroteno y cómo podemos incorporarlos a nuestra alimentación cotidiana, continúa con nuestro artículo «Cómo consumir vitamina A de forma natural».
Este contenido ha sido redactado por personas y optimizado con herramientas de inteligencia artificial antes de su publicación.
