¡Buenos días, fieles lectores! ✨✨✨
Y demasiados ruidos sospechosos 👀
Después de vuestra increíble participación hace un par de semanas cuando os propuse el reto del lipograma, estoy tentada de desafiaros de nuevo, pero lo dejaré para más adelante porque no quiero ser culpable de provocar adicción a la escritura 😅😅😅
Así que tras mucho pensar se me ha ocurrido el siguiente ejercicio creativo que empezó con una idea muy sencilla y acabó haciéndome sospechar de cada ruido de mi casa. 😱
*Escribe una historia completa condensando cada hora del día en una sola frase por cada hora del reloj.
Veinticuatro horas.
Veinticuatro frases.
Y la única obligación de que cada línea aumente la tensión un poquito más que la anterior.
Lo curioso es que al escribir algo así descubrí que el miedo no necesita monstruos. A veces basta un ruido en mitad de la noche, una llamada que nadie responde o el aroma de un café que sube desde la cocina. 😱👹👻
Os dejo el relato que nació de este experimento para que os sirva de ejemplo y porque necesito saber si soy la única persona que habría salido corriendo muchísimo antes de las 17.00 😬😬
01.00 - Miro sorprendida mi móvil y tan solo es la una de la madrugada.
02.00 - Llevo mucho rato quieta preguntándome qué me habrá despertado.
03.00 -¿Conseguiré permanecer despierta por si se repitiera el ruido que me sobresaltó?
04.00 - No paro de dar vueltas intentando dormir boca arriba para dejarme los oídos despejados.
05.00 - Me ha parecido oír algo en la planta de abajo.
06.00 - El terror me ha tenido casi una hora concentrada prestando atención.
07.00 - Durante todo este rato lo que se oye, definitivamente, son las voces de varios hombres.
08.00 - Es cuestión de esperar muy quieta ya que en una hora llegará la chica de la limpieza y se aclarará todo.
09.00 - ¿Será posible que el magnífico aroma que llega desde la cocina sea que los intrusos han tenido la desfachatez de estar haciéndose un café?
10.00 - Los nervios me devoran porque la chica aún no ha llegado y en los 5 años que lleva trabajando en casa nunca se ha retrasado.
11.00 - La he llamado a su móvil y, curiosamente, me ha parecido escuchar el tono de llamada abajo en el salón.
12.00 - Los tonos se repiten hasta que cuelgo tras muchos, muchos intentos desesperados.
13.00 - Me pregunto si lo que le haya ocurrido tendrá que ver con lo que esté pasando allí abajo.
14.00 - No puedo seguir acostada eternamente así que me armo de valor y salgo sigilosamente de la cama.
15.00 - Del terror he pasado al hambre que acabo de ser consciente que me devora mientras me visto con lo primero que agarro del armario.
16.00 - Tras escuchar atentamente desde la baranda de arriba, finalmente, comienzo a bajar parándome en cada peldaño para intentar oír lo que dicen y poder comprender algo.
17.00 - Contengo la respiración mientras bajo y en un momento determinado las voces del salón quedan súbitamente en silencio.
18.00 - El aroma a café recién hecho resulta tan real que por un instante olvido completamente el miedo, aunque permanezco quieta a la espera de algún movimiento por su parte.
19.00 - Conforme voy llegando abajo distingo varias siluetas sentadas, observándome fijamente desde la penumbra del comedor.
20.00 - Aterrorizada retrocedo corriendo escaleras arriba y espero sentada en el suelo hasta que decido que esa actitud no tiene sentido y comienzo de nuevo a bajar.
21.00 - Un hombre carraspea en la oscuridad justo cuando mi pie roza el escalón que más cruje de toda la escalera.
22.00 - El corazón me golpea tan fuerte el pecho que apenas noto que estoy olvidando la frase que debía decir al llegar abajo.
23.00 - Entonces una voz furiosa rompe el silencio y grita “¡Corten, corten, otra vez no, por favor!” y todas las luces del salón se encienden de golpe mientras el director se lleva las manos a la cabeza porque, por sexta toma consecutiva, he vuelto a bajar las escaleras con el pie equivocado y a olvidar la dichosa frase.
24.00 - Tras un pequeño descanso para respirar hondo y calmar los ánimos subo las escaleras con los dedos cruzados y me preparo para volver a empezar.
Se me ocurre que uno de los beneficios terapéuticos de este ejercicio de escritura es que consigue convertir el insomnio, los ruidos nocturnos o la sensación de amenaza en material creativo en lugar de quedarse solo como angustia ¡Que no es poco! 🤩🤩
¡Espero que os haya gustado, o al menos sorprendido! ¡Ya me contaréis en los comentarios del blog!
¡Hasta el próximo miércoles si así lo deseáis! 🫶🏻🫶🏻🫶🏻


Sorprendente, con cada una de las frases me estaba preparando un final y no me hubiera imaginado ese!
ResponderEliminarInquietante. Has conseguido aumentar el miedo con cada hora que pasaba. Una buenísima idea para una novela de terror. Ánimo Inma que tú puedes y seguro que lo harás de maravilla.
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