¡Hola Sukis!
Poner límites, permitir la frustración y aprender a decir «no» también forman parte de una crianza positiva. Estos son algunos de los errores más habituales y cómo corregirlos.
La crianza positiva ha cambiado para bien muchas cosas. Hoy hablamos más con nuestros hijos, intentamos comprender qué sienten y sabemos que educar no necesita gritos, amenazas ni castigos constantes. El problema aparece cuando confundimos criar con respeto con evitar cualquier malestar.
¿Cuáles son los errores más comunes de la crianza positiva?
1. Confundir respeto con permisividad. Un niño puede enfadarse porque le hemos dicho que no y eso no significa que estemos haciendo algo mal. Los límites claros también aportan seguridad.
2. Intentar evitarles cualquier frustración. No conseguir algo, esperar su turno, perder un partido o asumir una consecuencia son pequeñas experiencias que les preparan para la vida. Podemos acompañar su enfado sin solucionar siempre el problema por ellos.
3. Negociarlo absolutamente todo. Escuchar a nuestros hijos es importante, pero hay decisiones que corresponden a los adultos. La hora de acostarse, determinadas normas de seguridad o el respeto hacia los demás no deberían convertirse cada día en una negociación interminable.
4. Validar una emoción y justificar una conducta. Podemos entender que nuestro hijo esté enfadado sin aceptar que insulte, pegue o rompa cosas. Una frase sencilla puede ayudar: «Entiendo que estés enfadado, pero no puedes hablarme así».
5. Querer hacerlo perfecto. Probablemente este sea el error que más nos agota. Habrá días en los que perderemos la paciencia o reaccionaremos peor de lo que nos gustaría. También podemos pedir perdón y rectificar.
Un consejo que ayuda mucho
Antes de decir sí para evitar una rabieta, pregúntate: ¿le estoy ayudando a gestionar esta situación o simplemente quiero que deje de protestar?
La crianza positiva no consiste en criar niños que nunca se enfaden. Consiste en ofrecerles afecto, respeto, límites y herramientas para enfrentarse poco a poco a la vida real. Y algunas veces, aunque nos cueste, eso también significa decir que no.
El equipo de Sukigonbee ha redactado este artículo y lo ha revisado y mejorado con herramientas de inteligencia artificial.
