2 Recetas con alto contenido en vitamina A:
En nuestro artículo sobre los beneficios de la vitamina A vimos por qué nuestro organismo necesita la vitamina A.
Hoy vamos a llevarlo a la cocina para demostrar que incorporar alimentos ricos en carotenoides no tiene que ser complicado, aquí van dos recetas facilísimas.
🥕 Batido de zanahoria, naranja y mango
Una combinación fresca y muy sencilla en la que reunimos varios alimentos ricos en carotenoides.
Ingredientes
- 2 zanahorias pequeñas.
- 1 naranja entera pelada.
- ½ mango maduro.
- ½ plátano.
- 1 vaso de leche o bebida vegetal.
- Una cucharadita de crema de almendras o unos pocos frutos secos triturados.
- Hielo, opcional.
Preparación
- Lava, pela y corta las zanahorias.
- Pela la naranja procurando conservar parte de la pulpa.
- Añade todos los ingredientes a la batidora.
- Tritura hasta conseguir una textura cremosa.
- Si lo quieres más fresco, añade unos cubitos de hielo y vuelve a triturar.
Un pequeño consejo Sukigonbee: si nuestra batidora lo permite, es preferible utilizar la naranja entera en lugar de únicamente su zumo. Así conservamos mucha más fibra de la fruta.
La pequeña cantidad de grasa de las almendras también ayuda a acompañar la absorción de los carotenoides.
🎃 Puré de calabaza asada con AOVE
Esta es una de esas recetas que podemos preparar una vez y utilizar después como guarnición, crema o base para otros platos.
Ingredientes
- 1 calabaza pequeña.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
- Pimienta.
- Una pizca de canela o nuez moscada, opcional.
Preparación
- Precalienta el horno a 200 °C.
- Corta la calabaza por la mitad y retira las semillas.
- Colócala en una bandeja de horno.
- Añade un poco de aceite de oliva virgen extra.
- Hornea aproximadamente 40-60 minutos, dependiendo del tamaño, hasta que la pulpa esté completamente tierna.
- Déjala templar y retira la pulpa con una cuchara.
- Tritúrala hasta conseguir un puré suave.
- Rectifica de sal, añade pimienta y, si te apetece, una pizca de canela o nuez moscada.
- Termina con un pequeño chorrito de AOVE.
Puedes servirlo con huevo, pescado, pollo o utilizarlo como base para una crema de verduras.
💛 Una última idea
No necesitamos calcular cada zanahoria ni convertir nuestra alimentación en una tabla de vitaminas.
Una dieta en la que aparezcan regularmente verduras de hoja verde, hortalizas naranjas y rojas, huevos, lácteos u otras fuentes adecuadas de vitamina A suele ser una forma mucho más sensata de cuidar nuestra alimentación que recurrir a suplementos sin necesitarlos.
Porque cuando hablamos de vitaminas hay una idea que merece la pena recordar: más no siempre significa mejor; suficiente es lo que nuestro cuerpo necesita.


