La Carta de Miki: Solo necesitas 5 segundos ⏰

2
¡Hola, mis Sukis! 💗

La Carta de Miki #3: Solo necesitas 5 segundos ⏰



Bienvenida a este rincón en el que, cada viernes, te pido dos minutos de tu tiempo. Aprovecho para darte la bienvenida si eres nueva por aquí y para saludarte si ya llevas un tiempo acompañándome.


Como siempre, estaré encantada de leerte en los comentarios de todos los artículos, incluido este.


Esta semana, el viento, Venezuela y el caos político han marcado un poco las tendencias en redes. Pero algo que me ha preocupado especialmente ha sido comprobar que las personas estamos muy irascibles. Incluso diría que agresivas.


Todo el mundo parece estar enfadado con alguien.


Con el vecino que hace ruido. Con el político de turno. Con la madre del colegio. Con el marido que no ha recogido los platos. Con la compañera de trabajo. Con quien piensa distinto. Con quien publica algo que no nos gusta. Con quien, simplemente, ha tenido un mal día y no nos ha respondido como esperábamos.


Y esto me llevó a recordar algo que decía mi abuelo, una frase que yo no entendía de pequeña y que comprendí hace relativamente poco:


“No tomes decisiones permanentes a través de emociones pasajeras.”


Solo necesitas cinco segundos para tomar una buena decisión.


Os cuento un secreto: mi abuelo les decía eso a mis tías para temas sexuales. Ya sabéis, esas conversaciones familiares en clave que te dejan mirando al techo y pensando: “¿Pero de qué está hablando este hombre ahora?”.


Pero creo que esa frase se puede aplicar a absolutamente todo en la vida.


A una riña en la que, por un momento de rabia o ira, puedes hacer un daño irreparable con un mal golpe. A una palabra hiriente en una discusión que, cuando pasan unas horas, te das cuenta de que era de lo más tonta. A una decisión tomada enfadada que puede llevarte por un camino equivocado durante mucho tiempo.


Porque hay palabras que se dicen en cinco segundos y se quedan dentro de una persona durante años.


Hay portazos que duran un instante, pero rompen una relación. Hay mensajes escritos con rabia que se mandan demasiado rápido. Hay decisiones que se toman para demostrar algo, para ganar una discusión o para no parecer débil, y después una se queda sola con la consecuencia.


Y no, no estoy diciendo que tengamos que aguantarlo todo. Ni que debamos quedarnos calladas cuando algo nos duele. Ni que haya que permitir faltas de respeto.


Estoy diciendo que, antes de contestar, antes de mandar ese audio de tres minutos con el corazón acelerado, antes de decir “pues se acabó”, antes de coger las llaves e irnos dando un portazo… quizá deberíamos regalarnos cinco segundos.


Cinco segundos para respirar.

Cinco segundos para pensar si lo que vamos a hacer arregla algo o lo empeora.

Cinco segundos para preguntarnos: “¿Esto lo seguiré pensando mañana?”.


Porque muchas veces no estamos enfadadas con esa persona. Estamos cansadas, preocupadas, con miedo, con calor, con sueño, con problemas de dinero, con la cabeza llena de cosas o con el corazón demasiado apretado.


Y esa persona que tenemos delante recibe una rabia que, en realidad, no era suya.


Así que hoy no quiero darte una gran lección, porque bastante tenemos ya con sobrevivir a la semana, al calor, a los niños, a los grupos de WhatsApp y a las noticias que parecen escritas para quitarnos la paz.


Solo quiero recordarte algo: no dejes que cinco segundos de ira te roben algo que has tardado años en construir.


Respira. Cuenta hasta cinco. Bebe agua. Sal al patio. Vete al baño si hace falta. Pero no tomes decisiones permanentes mientras estás atravesando una emoción pasajera.


A veces, esos cinco segundos pueden salvar una conversación, una relación, una familia o incluso una parte de ti misma.


Un beso enorme, mis Sukis. Y que este viernes nos pille con un poquito más de calma. 💗




Entradas que pueden interesarte

2 comentarios

  1. En esta sociedad donde estamos dando el mas alto valor, a la velocidad en responder,en encontrar,en tener, en saber,en crisparnos pq alguien paga con monedas , y donde por no tener bastante velocidad, nos sacamos a la IA con su inmediatez y su hiperconectividad ,donde ya no nos basta unos dias u horas para entregar segun q trabajos o respuestas....Da muchísimo q pensar en cómo estamos las personas.
    Nuestro valor mas importante es el tiempo.
    El tiempo, el que q no nos dedicamos ,y mucho menos a los demás. De ahi, el responder como un resorte a cualquier acto o pregunta pq andamos en automático ,y angustiados y si te "humillo con una contestación rápida y fea me siento "feliz" pq asi no pierdo tiempo en ti...
    No damos el valor y poder que tienen las palabras ,de ahi la falta de empatia,la falta de entendimiento , pues pararte 2segundos a responder ya crispa a la persona que "espera" tu respuesta.
    Es doloroso pensar q la vida no tiene tiempo de ser la vida.
    Y es triste no poder regalarte el tiempo preciso para responder con una sonrisa simplemente cuando no sepas q decir,y la q pueda calmar o iluminar un dia rápido y gris diario en este mundo q nos hemos inventado al cual le regalamos nuestro mas preciado tesoro...el tiempo.
    El tiempo para hablar y sobre todo para expresar q no es lo mismo que hablar.
    Gracias por tu carta y ojalá llege lejos y aprendamos a mirarnos no solo a vernos.
    @Misbatiste.

    ResponderEliminar