Disfrutar de unas buenas patatas fritas o de un pollo crujiente no está reñido con cuidarse.
La clave está en la salsa. Aquí tienes 3 opciones fáciles, sanas y llenas de sabor, sin ultraprocesados ni culpas.
🥛 1. Salsa cremosa de yogur y ajo
Ligera, fresca y digestiva
Ideal para quienes buscan cremosidad sin grasas pesadas.
Ingredientes
-
Yogur natural o griego sin azúcar
-
1 diente de ajo rallado
-
Zumo de limón
-
Sal y pimienta
-
Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
Por qué funciona
Aporta proteína, probióticos y saciedad. Perfecta para pollo a la plancha o patatas al horno.
🥑 2. Salsa de aguacate y lima
Saciante, nutritiva y muy adictiva
Una alternativa saludable a la mayonesa.
Ingredientes
-
1 aguacate maduro
-
Zumo de lima o limón
-
Cilantro o perejil (opcional)
-
Sal
-
Un poco de agua para aligerar
Por qué funciona
Rica en grasas buenas y antioxidantes. Combina genial con pollo crujiente o patatas especiadas.
🍯 3. Mostaza suave con toque de miel
Dulce, ácida y equilibrada
Salsa rápida para los amantes del contraste de sabores.
Ingredientes
-
Mostaza de calidad
-
Miel cruda o sirope natural
-
Un chorrito de vinagre de manzana
-
Pimienta
Por qué funciona
Activa el sabor sin necesidad de grandes cantidades. Ideal para dipear sin excesos.
Comer sano no es comer aburrido. Con ingredientes simples y naturales, puedes transformar cualquier plato básico en una experiencia deliciosa y consciente.
Porque cuidarse también es disfrutar sin renunciar.
Si quieres, puedo:
-
Adaptar el artículo a tono revista premium
-
Añadir versión vegana o sin lactosa
-
O convertirlo en post viral para redes
Tú decides 🍽️💛
