¡Hola Sukis!
Conocemos esta realidad católica y explicamos qué hay detrás de sus canciones y sus encuentros de oración.
Quizá hayas escuchado una de sus canciones, hayas visto un vídeo en redes o sea tu hijo quien haya mencionado su nombre. Y entonces aparece la pregunta: ¿qué es exactamente Hakuna y qué tiene que ver con la Iglesia católica?
Para entenderlo, conviene conocer tanto su música como la vida de oración de la que nace.
¿Cómo nació Hakuna?
Sus orígenes están vinculados a un grupo de jóvenes y al sacerdote José Pedro Manglano, en torno a la preparación y celebración de la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro de 2013. Aquella experiencia dio paso a encuentros de oración y a una comunidad que continuó creciendo.
En octubre de 2017, el entonces arzobispo de Madrid, el cardenal Carlos Osoro, aprobó Hakuna como asociación privada de fieles. Esta expresión designa una forma de asociación dentro de la Iglesia católica.
¿Qué hacen sus participantes?
En el centro de su espiritualidad está la Eucaristía. Sus grupos se reúnen para rezar y compartir la fe, y desarrollan actividades de formación, retiros, peregrinaciones y encuentros de convivencia. También realizan iniciativas de acompañamiento a personas que atraviesan situaciones de necesidad.
Una de sus actividades principales son las Horas Santas: encuentros que incluyen una charla y un tiempo de adoración al Santísimo. Dicho de forma sencilla, se trata de rezar ante Jesús presente en la Eucaristía, con momentos de silencio y música. Después suele haber un rato para conversar y conocerse.
¿Qué papel tiene la música?
Hakuna Group Music es su proyecto musical. Sus canciones nacen de experiencias de fe y de vida, y se conciben como una ayuda para rezar. Por eso, para comprender Hakuna, resulta útil mirar también los encuentros y la comunidad que hay detrás de las canciones.
La música puede abrir una conversación que a veces cuesta empezar. Una canción puede llevarnos a hablar de esperanza, de soledad, de confianza o de nuestra relación con Dios. Escucharla juntos también puede ser una forma sencilla de conocer qué inquieta o emociona a nuestros hijos.
¿Es solamente para jóvenes?
Aunque está muy vinculada al mundo juvenil, su propuesta incluye grupos y actividades para diferentes etapas de la vida: universitarios, profesionales, matrimonios, familias y personas de más edad. La participación concreta depende de los grupos disponibles en cada lugar.
¿Qué podemos hacer las familias si queremos conocerlo?
Podemos empezar por preguntar con naturalidad: «¿Qué te gusta de sus canciones?», «¿Has ido a algún encuentro?» o «¿Qué encuentras allí?».
Escuchar la respuesta ayuda más que dar por hecho que conocemos la experiencia de nuestros hijos. Después podemos consultar la información oficial, conocer a los responsables del grupo cercano y preguntar cómo se desarrolla cada actividad.
En la web de Hakuna se pueden consultar lugares de encuentro y contactos.
Hablar de fe en casa también significa dejar espacio a las preguntas. Acompañar a nuestros hijos en esa búsqueda puede convertirse en una oportunidad para compartir lo que creemos, escuchar lo que ellos piensan y aprender a conversar con más profundidad.
El equipo de Sukigonbee ha redactado este artículo y lo ha revisado y mejorado con herramientas de inteligencia artificial

