¡Hola Sukis!
Diez medidas para desbloquear la construcción, crear empleo y ampliar la oferta de viviendas en tres años.
Dicen que compartir es de guapas y queridas mías España necesita viviendas.
Viviendas donde las familias quieran vivir y trabajar. La OCDE señala obstáculos concretos: falta de suelo edificable, lentitud administrativa y pocos incentivos para ampliar la oferta asequible.
Mi propuesta sería liberar el mercado de las garras de la política: menos decisiones arbitrarias, menos burocracia y reglas estables. Si yo fuera presidente, impulsaría este decálogo, pactando con comunidades autónomas y ayuntamientos las medidas que dependen de ellos:
1. Desbloquear suelo donde hace falta. Agilizar su urbanización cerca del empleo y del transporte, con agua, servicios y respeto a las zonas protegidas.
2. Licencias con plazos exigibles. Implantar una ventanilla digital única, reforzar los equipos técnicos y evitar que un expediente duerma durante años.
3. Dar estabilidad a las reglas. Construir o alquilar requiere invertir. La normativa no debería cambiar continuamente según los intereses electorales.
4. Reducir las cargas que frenan la oferta. Revisar impuestos y tasas sobre nuevas promociones y rehabilitaciones, vinculando las ventajas a viviendas efectivamente entregadas.
5. Recuperar edificios desaprovechados. Facilitar la rehabilitación y la conversión de locales y oficinas cuando cumplan condiciones de habitabilidad.
6. Devolver confianza al alquiler. Ofrecer procedimientos judiciales ágiles ante impagos y ocupaciones, garantías accesibles y protección efectiva de los contratos.
7. Ayudar a las familias vulnerables y a la juventud. Financiar su protección con recursos públicos y vivienda social, evitando trasladar esa responsabilidad al propietario particular.
8. Abrir las puertas a más constructores. Facilitar la participación de pequeñas empresas, cooperativas y nuevos promotores mediante concursos transparentes y trámites sencillos.
9. Formar profesionales y construir más rápido. Impulsar albañilería, electricidad, fontanería y construcción industrializada: oportunidades de empleo ligadas a necesidades reales.
10. Exigir resultados públicos. Medir cada trimestre viviendas terminadas a precios justos, alquileres incorporados, plazos administrativos y esfuerzo económico de las familias.
Tres años serían mi horizonte para conseguir una mejora visible, no una promesa de eliminar todo el déficit. Primero desbloquearía proyectos; después aceleraría obras y rehabilitaciones; finalmente exigiría entregas. Más oferta puede aliviar la presión sobre los precios, aunque también influyen la demanda, los costes y la financiación.
Gobernar sería conseguir que una familia encuentre casa y que construirla genere trabajo, sin convertir cada llave en propaganda electoral.

