¡Hola Sukis!💗
No necesitas desaparecer un fin de semana ni organizar un retiro de bienestar. A veces, veinte minutos en los que nadie necesite nada de ti son suficientes para empezar a descargar tensiones.
Trabajo, casa, hijos, pareja, padres, mensajes, compras, citas, recados… Hay días en los que llegamos a la noche después de haber atendido a medio mundo y nos damos cuenta de algo curioso: no hemos tenido ni diez minutos para nosotras.
Y terminamos normalizándolo.
Guardar un tiempo propio no es desentendernos de nuestras responsabilidades. Es permitir que nuestra cabeza deje de estar permanentemente pendiente de lo siguiente que tenemos que hacer.
Tampoco hace falta convertirlo en otro objetivo que cumplir. Tu rato para ti puede ser caminar sola, leer unas páginas, sentarte en una terraza con un café, cuidar las plantas, tejer, escuchar música o darte una ducha sin que nadie esté preguntando desde el otro lado de la puerta dónde está algo.
Lo importante no es tanto qué haces, sino que durante ese rato puedas bajar el ritmo.
¿Y si siento que estoy perdiendo el tiempo?
Quizá precisamente ahí esté el problema.
Nos hemos acostumbrado tanto a medir nuestros días por todo lo que hacemos que descansar puede llegar a producirnos culpa. Sin embargo, las pausas forman parte del cuidado personal y pueden ayudarnos a afrontar las obligaciones con mayor calma.
Y no necesitas disponer de dos horas.
Empieza por 20 minutos. Pon el móvil en silencio si puedes y decide que, durante ese pequeño espacio, no vas a adelantar la cena, recoger ropa ni responder ese mensaje que perfectamente puede esperar.
Un pequeño ejercicio para esta semana
Busca un hueco realista en tu agenda y resérvalo como reservarías cualquier otra cita.
Puede ser el martes después de comer, media hora antes de que vuelva la familia o el sábado por la mañana.
Y cuando llegue ese momento, no preguntes: «¿Qué puedo aprovechar para hacer?»
Pregúntate: «¿Qué me apetece hacer ahora mismo?»
Puede que al principio hasta te cueste encontrar la respuesta.
Pero quizá eso sea precisamente una señal de que necesitabas empezar a preguntártelo.
El equipo de Sukigonbee ha redactado este artículo y lo ha revisado y mejorado con herramientas de inteligencia artificial.
