¡Buenos días, Sukis!💸
Cómo organizar tus finanzas sin vivir contando cada euro
Hay personas que saben perfectamente cuánto dinero entra en casa, pero no tienen ni idea de cuánto necesitan realmente para vivir. Otras llegan a final de mes, pagan sus facturas y, si queda algo, lo ahorran. Y muchas simplemente intentan gastar poco esperando que eso sea suficiente.
El problema es que gastar poco no significa necesariamente administrar bien el dinero.
Ramit Sethi, autor de I Will Teach You to Be Rich, plantea una forma bastante diferente de entender las finanzas personales: en lugar de vivir pendiente de cada café, cada pequeño capricho o cada euro gastado, propone organizar primero las grandes partidas de nuestra economía y decidir conscientemente qué queremos hacer con nuestro dinero.
Su filosofía puede aplicarse perfectamente a la economía de cualquier hogar.
Y no hace falta saber de finanzas.
Solo necesitamos papel, calculadora y aproximadamente media hora. 📝
Paso 1. Descubre cuánto dinero entra realmente en casa
Empecemos por lo más sencillo.
¿Cuánto dinero entra cada mes?
No utilices el sueldo bruto. Apunta el dinero que realmente llega a vuestra cuenta bancaria después de impuestos y retenciones.
Por ejemplo:
- Sueldo 1: 1.500 €
- Sueldo 2: 900 €
- Otros ingresos habituales: 100 €
Ingresos disponibles del hogar: 2.500 €
Si tus ingresos cambian cada mes, utiliza una cantidad prudente basada en lo que normalmente puedes esperar recibir.
Ya tenemos nuestro primer número.
Paso 2. Averigua cuánto cuesta mantener tu vida
Ahora viene probablemente la parte más importante.
Tenemos que descubrir cuánto dinero necesitamos simplemente para que nuestra vida siga funcionando. Aquí entran:
Hipoteca o alquiler.
Electricidad.
Agua.
Gas.
Internet y teléfonos.
Alimentación básica.
Seguros.
Transporte.
Colegio o gastos habituales de los hijos.
Cuotas de préstamos.
Suscripciones necesarias.
Cualquier otro pago imprescindible y recurrente.
No pongas lo que crees que gastas.
Mira tu cuenta bancaria.
Revisa los últimos dos o tres meses y calcula una cantidad mensual aproximada.
Imagina que esos gastos suman 1.450 €.
Si en casa entran 2.500 €, significa que aproximadamente un 58 % de vuestros ingresos está comprometido antes incluso de empezar el mes.
Ese porcentaje nos proporciona muchísima información.
Paso 3. Divide tu dinero en cuatro grandes bloques
Aquí aparece una de las ideas más interesantes del método de Ramit Sethi.
En lugar de crear veinte categorías diferentes y controlar continuamente cuánto hemos gastado, podemos dividir nuestro dinero en cuatro grandes grupos.
Como orientación, su modelo propone aproximadamente:
50-60 % — Gastos fijos
Todo aquello necesario para mantener nuestra vida: vivienda, alimentación básica, suministros, transporte, seguros, préstamos…
10 % — Inversión
Dinero destinado a construir patrimonio a largo plazo.
5-10 % — Ahorro
Fondo de emergencia, vacaciones, reformas, entrada de una vivienda, cambio de coche o cualquier objetivo futuro.
20-35 % — Dinero para disfrutar
Restaurantes, ropa, ocio, escapadas, decoración, aficiones, pequeños caprichos…
Pero atención: estos porcentajes son una referencia, no una ley matemática.
Una familia con hijos, hipoteca y unos ingresos de 2.000 € probablemente tendrá una distribución muy diferente a una pareja que ingresa 5.000 €.
Lo importante es descubrir cómo está distribuido actualmente nuestro dinero.
Paso 4. Haz una fotografía de tus finanzas actuales
Ahora puedes construir algo muy sencillo.
Supongamos que en casa entran 2.500 € al mes:
| Destino | Cantidad |
|---|---|
| Gastos fijos | 1.450 € |
| Ahorro | 200 € |
| Inversión | 150 € |
| Dinero para disfrutar | 700 € |
| TOTAL | 2.500 € |
De repente podemos ver nuestra economía doméstica completa.
Y aquí comienza el verdadero trabajo.
Porque quizá descubras que tus gastos fijos no son 1.450 €, sino 1.900 €.
O que pensabas que ahorrabas 200 € mensuales, pero en realidad algunos meses ahorras y otros terminas recuperando ese dinero para pagar gastos.
No pasa nada.
El objetivo de este ejercicio no es juzgar cómo gastamos. Es conocer la realidad.
Paso 5. Busca primero los gastos grandes
Una de las ideas más útiles de la filosofía de Sethi es dejar de obsesionarnos exclusivamente con los pequeños gastos.
Ahorrar 15 € aquí y 20 € allí puede ayudar, pero nuestras grandes decisiones económicas suelen tener muchísimo más impacto.
Por eso conviene revisar primero: la vivienda que podemos permitirnos, el coche que mantenemos, los préstamos que pagamos, los seguros contratados, las tarifas de suministros, las deudas y las grandes compras.
Reducir permanentemente un gasto mensual en 100 € supone 1.200 € al año.
Ahí está la diferencia.
Después podremos revisar los pequeños gastos, pero empezaremos por donde realmente podemos conseguir resultados.
Paso 6. Decide qué cosas sí merecen tu dinero
Ahorrar no debería significar eliminar absolutamente todo aquello que nos hace felices.
Precisamente una de las ideas centrales de Sethi es gastar conscientemente.
Pregúntate: ¿Qué cosas realmente mejoran mi vida?
Quizá para ti sea viajar. Para otra persona será comer fuera una vez por semana. Otra preferirá tener una casa bonita. Y alguien puede disfrutar muchísimo gastando dinero en libros, ropa, deporte o actividades con sus hijos.
No tenemos que eliminar necesariamente esas cosas.
Podemos hacer exactamente lo contrario: reducir mucho aquello que apenas nos importa para poder gastar tranquilamente en aquello que realmente valoramos.
Ese cambio de mentalidad hace que organizar nuestras finanzas resulte mucho más sostenible.
Paso 7. Ahorra antes de que el dinero desaparezca
Hay una frase que deberíamos eliminar de nuestra economía doméstica: "A final de mes ahorraré lo que sobre."
Porque normalmente sobra bastante menos de lo esperado. La alternativa es sencilla. Ahorrar al principio del mes.
Si decides ahorrar 150 €, programa una transferencia automática poco después de recibir tus ingresos. Ese dinero desaparece de tu cuenta habitual y deja de competir con restaurantes, compras, Amazon o cualquier otro gasto.
La automatización es una pieza importante del sistema de Sethi: cuanto menos dependamos de nuestra fuerza de voluntad, más fácil será mantener nuestro plan.
Paso 8. Construye un colchón
Antes de pensar en grandes objetivos necesitamos cierta seguridad.
Una avería del coche, una reparación en casa, un electrodoméstico roto o una reducción temporal de ingresos pueden destrozar una economía que aparentemente funcionaba perfectamente.
Por eso debemos crear un fondo para imprevistos. Podemos empezar con un objetivo pequeño: 500 €.
Después: 1.000 €.
Y continuar hasta conseguir varios meses de nuestros gastos esenciales. No hace falta conseguirlo inmediatamente. Si puedes ahorrar 100 € cada mes, empieza con 100 €. Lo importante es comenzar.
Paso 9. Empieza a pensar en tu yo de dentro de diez años
Aquí muchas familias se detienen.
Pagamos las facturas actuales, solucionamos los problemas actuales y pensamos en las vacaciones del próximo verano.
Pero existe otra persona a la que también tenemos que mantener: nuestro yo del futuro.
Por eso dentro de nuestra economía debería existir una cantidad destinada al largo plazo, como: jubilación, inversión, patrimonio, vivienda o cualquier objetivo que nos permita llegar a los próximos años con mayor tranquilidad.
No hace falta empezar con grandes cantidades.
Lo importante es que exista una partida específicamente destinada al futuro y que vaya aumentando cuando nuestra economía mejore.
Paso 10. Cada vez que desaparezca un gasto, dale inmediatamente otro destino
Imagina que terminas de pagar un préstamo de 180 € mensuales.
De repente tienes 180 € disponibles. ¿Qué suele ocurrir?
Que nuestro nivel de gasto aumenta y, pocos meses después, ya no sabemos dónde están esos 180 €. Podemos evitarlo tomando la decisión antes de terminar de pagar el préstamo. Por ejemplo:
90 € → inversión
50 € → ahorro
40 € → disfrutar
Has mejorado tu futuro sin empeorar tu vida actual.
Lo mismo podemos hacer cuando recibimos una subida salarial, terminamos de pagar el coche o desaparece cualquier gasto importante.
Paso 11. Automatiza todo lo posible
Una buena economía doméstica no debería depender de acordarnos constantemente de hacer las cosas bien.
Podemos automatizar: recibos, ahorro, aportaciones para objetivos futuros e incluso transferencias a una cuenta destinada al ocio.
El objetivo es sencillo: cuando recibimos nuestros ingresos, cada euro ya sabe aproximadamente dónde tiene que ir.
Y nosotros dejamos de tomar veinte decisiones económicas cada semana.
Paso 12. Haz una revisión una vez al mes
No necesitas mirar la aplicación del banco todos los días. Una vez al mes puede ser suficiente para preguntarte:
- ¿Han aumentado nuestros gastos fijos?
- ¿Hemos ahorrado lo previsto?
- ¿Tenemos alguna deuda que podamos reducir?
- ¿Se acerca algún gasto importante?
- ¿Estamos gastando demasiado en algo que realmente no nos importa?
- ¿Podemos aumentar un poco nuestro ahorro?
Con 20 o 30 minutos podemos mantener nuestra economía bajo control.
La verdadera finalidad no es gastar menos
Esta quizá sea la parte más interesante de toda esta filosofía. Controlar nuestras finanzas no debería tener como único objetivo acumular dinero.
El dinero debería ayudarnos a construir una vida mejor. Tener un colchón para que una avería no nos quite el sueño, poder pagar unas vacaciones sin recurrir a una tarjeta, ayudar a nuestros hijos, llegar a la jubilación con tranquilidad, comprar algo que realmente deseamos sin sentir culpabilidad, o simplemente abrir la aplicación del banco y saber exactamente dónde estamos.
La economía doméstica empieza a cambiar cuando dejamos de preguntarnos continuamente: “¿Puedo comprar esto?” y empezamos a preguntarnos: “¿Está esto dentro de la vida que he decidido poder permitirme?”
Ese pequeño cambio convierte un presupuesto en algo mucho más interesante: un plan para nuestra vida. 💚
