¡Hola, Sukis! 💗
"Nos estamos acostumbrando demasiado a convivir con lo extraordinario" Miki Díaz.
Bienvenida si eres nueva por aquí. Y, si ya llevas un tiempo formando parte de esta familia, me encantará leerte en los comentarios de cualquier artículo… incluido este.
Esta semana ha sido muy intensa.
Los niños disfrutando de los campamentos, nosotros buscando un poco de playa, descanso y ese ritmo lento que solo tiene el verano...
Pero, mientras intentábamos desconectar, las noticias no han dejado de sonar.
Y, sinceramente, me han dejado un nudo en el estómago.
Hace solo unos días celebrábamos juntos. Personas que pensaban diferente se abrazaban por un gol, por una victoria, por el simple hecho de sentirse parte de algo.
Y, de repente...
Todo volvió a ser lo de siempre. Unos enfrentados con otros.
Más casos de corrupción. Indultos concedidos a dedo. Decisiones políticas que dividen profundamente a la sociedad.
Niñas peleándose como si la violencia ya fuera algo normal.
Incendios devorando montes de media España, mientras miles de personas miran con impotencia cómo desaparece parte de nuestro paisaje.
Una invasión migratoria enorme en nuestra frontera de Ceuta.
Y, mientras tanto, da la sensación de que todo sigue igual. No sé si soy solo yo...
Pero tengo la impresión de que nos estamos acostumbrando demasiado a convivir con lo extraordinario.
Nos escandalizamos cinco minutos.
Comentamos una noticia.
Compartimos un vídeo.
Y seguimos con nuestra vida.
Como si nada.
Lo que más me preocupa no es una noticia concreta.
Es que cada vez parece costarnos menos sorprendernos. Y eso sí me da miedo.
Porque cuando dejamos de indignarnos ante aquello que no está bien... dejamos de querer cambiarlo.
A veces pienso que quienes hoy te aplauden mañana pueden señalarte con el dedo.
Que las redes sociales han conseguido que olvidemos demasiado rápido.
Y que el ruido nos impide escuchar lo verdaderamente importante.
Quizá por eso valoro tanto este pequeño rincón que hemos construido entre todas.
Aquí todavía podemos pensar. Podemos conversar. Podemos discrepar con respeto. Y recordar que, antes que votantes, aficionados o usuarios de redes sociales...
Somos personas.
Y ninguna sociedad mejora cuando pierde la capacidad de sentir.
La pregunta que quiero dejarte esta semana es esta: ¿Tú también tienes la sensación de que cada día nos cuesta más reaccionar ante lo que ocurre a nuestro alrededor? ¿Crees que nos estamos acostumbrando a demasiado?
Os leo. Hasta la semana que viene.
Un beso a la vida.
Miki Díaz 💗

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