Esta España no la quiero yo

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¡Hola, Sukiiiiiiis!💗

Hay algo que no podemos hacer: evadirnos de la realidad. 👀



Las mujeres que vivimos con los pies en la tierra, y no en los mundos de Yupi, somos perfectamente conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor.


Escuchamos las conversaciones de la calle, de nuestras familias, de nuestros trabajos y de nuestros amigos. Y todas ellas reflejan una sensación que cada vez comparte más gente: vivimos en una España que muchas ya no reconocemos.


Sé que hablar de política no suele ser bueno. No lo es para este digital, porque aquí siempre hemos preferido hablar de las personas antes que de los partidos. Pero también creo que hay momentos en los que guardar silencio deja de ser una opción.


Que no hablemos no significa que estemos de acuerdo. Muchas personas sienten que cada vez es más difícil expresar lo que piensan sin ser etiquetadas o señaladas. Y quienes ocupan puestos de poder a veces olvidan algo muy importante: pensamos, reflexionamos y sacamos nuestras propias conclusiones.


Sabemos qué queremos para nuestros hijos, para nuestros hogares, para nuestras calles y para nuestros trabajos. Y, del mismo modo, sabemos perfectamente qué no queremos.


Yo puedo escribir sobre el empoderamiento femenino, sobre la enorme fuerza que tenemos las mujeres por el simple hecho de dar vida, de sostener la paz en nuestros hogares, de sacar adelante una familia, de contribuir económicamente cuando hace falta y, sobre todo, de influir en la educación de nuestros hijos. Porque, nos guste o no, en gran parte de nuestras manos está formar a los hombres y mujeres del mañana.

Precisamente por eso preocupa tanto el rumbo que está tomando nuestro país. Muchas familias sienten incertidumbre ante el futuro, preocupación por la seguridad, por la economía y por la pérdida de valores que consideran fundamentales. ¿De verdad nadie ve esa inquietud que se respira en tantas conversaciones?


Y lo peor es que, si opinas, enseguida parece que estás en contra de España. Perdonadme, pero yo no lo veo así. Amar a tu país también significa señalar aquello que crees que no funciona y pedir que las cosas mejoren. Criticar una decisión política no es ir contra España; muchas veces es precisamente querer lo mejor para ella.


Las madres, las esposas, las empresarias, las autónomas y tantas mujeres que cada día levantan este país tenemos derecho a expresar nuestras preocupaciones sin miedo y con respeto.


Porque no queremos vivir con la sensación de inseguridad. Nos preocupan los robos, las agresiones, la violencia que vemos en las noticias y los episodios que muchas personas cuentan y hemos vivido en primera persona. Nos preocupa que nuestros hijos tengan miedo de volver solos a casa por la noche. Por el simple hecho de ser blancos. ¡Esto es intolerable! Nos preocupa cualquier situación que ponga en riesgo la infancia (no podemos permitir bodas de niñas con ancianos), la convivencia por nuestra religión o la tranquilidad de nuestros barrios a causa de las bandas y las drogas.


Eso es lo que realmente nos inquieta. Queremos una España segura, libre, donde nuestras familias puedan vivir con tranquilidad, donde haya oportunidades y donde quienes nos gobiernan trabajen pensando en el bien común y no en sus propios intereses.


Y os hago una pregunta, Sukis: ¿es esta la España que como madres queremos dejar a nuestros hijos?

¿Hasta cuando vamos a callar?





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